En realidad, soy transparente.
Descubrirías que me gustan los pequeños detalles, si te fijaras en mi
detenidamente. Si abrieras el primer cajón de mi escritorio, entenderías todas
aquellas cosas que me quedaron por decir, todos esos recuerdos de la infancia,
e incluso si te atrevieras a abrir el armario blanco de la cocina, sabrías que
el colacaito es mi gran aliado. Puede que si cogieras mi móvil, entendieras la
banda sonora de mi vida y si miraras mis canciones verías que siempre hablan de
mis sentimientos, aunque a ti solo te parezcan simples canciones en inglés, e
incluso es probable que si un día miraras la papelera de mi habitación, te
asustaras al ver todos los gritos que he callado y todas las lágrimas que se
han quedado estancadas en mis ojos. Pon el ojo en mi cámara y mira el mundo a
mi manera, puede que así conseguirás entender todos mis miedos. Pasa el dedo
por mis uñas, así quizás entiendas que soy frágil y me consumen los nervios, o
simplemente cierra los ojos, pon las manos en mis mejillas y sabrás si la
vergüenza ha desaparecido. Abrázate a mi almohada y descubrirás de qué están
hechos cada uno de mis sueños...
Pero si quieres, olvídate de todo lo demás, mírame a los ojos y verás quien soy.
Pero si quieres, olvídate de todo lo demás, mírame a los ojos y verás quien soy.
